miércoles, 13 de septiembre de 2017

Jopak o Danza de los cosacos



Mapa de los rápidos del río Dnieper
El jopak, con grafía ‘Гопа́к’ en ucraniano, transcrito fonéticamente según la IPA como [ɦoˈpɑk], es una danza folklórica ucraniana originalmente interpretada por los cosacos de ‘Zaporozhia’, (del ucraniano ‘za’, más allá, y ‘poróhy’, rápidos del río), región situada en la actual Ucrania en las laderas rocosas del río Dnieper.
Ejecutada por hombres, se caracteriza por una gran dinámica y vigor. Tras su secularización, en cambio, es bailado por parejas, solistas masculinos o grupos mixtos.
Una de sus variantes se llama 'Boyovy Hopak' – 'Бойовий Гопак', que significa “Hopak Marcial” o “Hopak de Combate”, con unos criterios de interpretación más exigentes: forma física, habilidad con el sable y otras armas, dotes de canto e interpretación musical instrumental, conocimiento del arte de la oratoria y las letras. 

Actuación del grupo de danza 'Druzhba'
El jopak no tiene patrones o pasos preestablecidos, es un estilo de danza. En la Ucrania más occidental, por ejemplo, conocido como jopak-kolo, se baila en un círculo cerrado. Habitualmente los hombres realizan pasos atléticos y grandes saltos junto con patadas en cuclillas combinados con virtuosos giros; las mujeres realizan pasos simples, balanceos, palmas o giros amplios. La sincronización con la música no es absoluta, permitiendo pasos o coreografías de rítmica irregular que se combinan con el compás simple de subdivisión binaria. 




Compositores de música culta de renombre como Semen Hulak-Artemovsky, Mykola Lysenko, Modest Mussorgsky, Nikolay Rimsky-Korsakov y Pyotr Ilyich Tchaikovsky han incluido el jopak en sus composiciones musicales.

Hopak por Ilia Repin

Fuentes:

lunes, 10 de abril de 2017

Danza de los viejitos

Danza de los viejitos
La danza de los viejitos es una danza procedente de México, más concretamente perteneciente al pueblo de los P’urhépecha, que hoy en día se interpreta en el estado de Michoacan.
Esta danza tiene su origen en el sur del continente americano, en la región de los andes, desde donde se cree que emigraron los p’urhépecha.


Se compone de cuatro bailarines que representan las cuatro estaciones del año, los cuatro puntos cardinales, las cuatro extremidades del ser humano, los cuatro elementos de la tierra, agua, fuego, aire, tierra, los cuatro colores básicos, amarillo, cyan, magenta y negro,..

El origen de la danza es religioso y ritual. Se lleva a cabo cada cambio de estación, es decir, cada solsticio y cada equinoccio y se ejecutaba en honor al dios viejo tata huriata. Originalmente uno de los cuatro danzantes que la ejecutaban llevaba una máscara de niño, que representaba la estación naciente, y los otros tres llevaban máscaras de viejos, que correspondían a las otras tres estaciones ya pasadas. Esta representación de las estaciones también se observaba en el baile, en el que el primero, el de la máscara de niño, pone mucha energía en la danza mientras que el último aparenta cansancio, imitando así a la estación entrante y a la saliente.
Sólo los chamanes podían ejecutarla, los cuales solían ser personas de edad avanzada ya que implicaba mayor sabiduría. Para poder ejecutar la danza con energía los chamanes masticaban coca u hongos alucinógenos, con los cuales entraban en trance, en el que podían vislumbrar lo bueno y lo malo de la estación entrante, y podían danzar hasta cuatro horas seguidas.
Actualmente esta danza es ejecutada por personas más jóvenes que puedan aguantar el ritmo de la danza sin necesidad de drogas.


Originalmente la danza era acompañada por un teponaxtle (tambor) y una chirimía, pero con el tiempo fue perdiendo su carácter ritual y se fueron agregando otros instrumentos.

Tras varios cambios, pasando en el siglo XX a ser una danza de las clases altas, finalmente la gente común, al no disponer de ajuar necesario, implantado por las clases altas, para bailar esta danza, se comenzaron a disfrazar con lo que tenían a mano: una sábana vieja, un gabán, una cobijita y un sombrero viejo y mugroso. Hoy en día utilizan el traje tradicional purépecha: pantalones y camisa de manta blanca cubierta por un colorido sarape o jorongo, calzando huaraches con suela de madera para acentuar mejor el zapateado durante la danza. La tradición de las máscaras se mantuvo, aunque el personaje que representaba al joven pues sustituido por otro viejito, y están hechas de madera o pasta de caña. Para figurar la cabellera de los viejitos se utiliza fibra de zacate y el atuendo se complementa con un sombrero adornado de listones multicolores y un bastón.


La danza hoy en día tiene carácter humorístico, ya que los danzantes escenifican los achaques de la vejez mediante caídas, espasmos y un caminar encorvado; no obstante, también hacen alarde de una vitalidad juvenil que expresan con un intenso zapateado al ritmo de la música.
El baile, actualmente, es guiado por una pareja conformada por el “Veripeti” y la “Maringuía”. Ésta última es la representación de una mujer anciana con la cabellera gris. En el transcurso del baile participan otros personajes conocidos como “los feos”, cuya actuación se centra en el burla y el desdén hacia el baile de los cuatro viejitos. Su intervención cumple un acto de bufonería y provocación hacia el público.

Danza de los viejitos
El baile lo acompañan músicos con violines y guitarras, quienes interpretan la música folclórica característica de esta danza.
Existen diversas interpretaciones de esta danza.

jueves, 6 de abril de 2017

Danza de los siete saltos

La danza de los siete saltos en originaria de Dinamarca, y en su origen era bailada sólo por hombres.

Es una danza que podríamos denominar "escolar", puesto que actualmente en la mayoría de las escuelas de Dinamarca, Holanda, Bélgica, Alemania, Francia (también en Austria) la enseñan desde hace muchos años. En ella puede participar cualquier número de personas.



La danza se baila en círculo por un número ilimitado de personas, cogidos de la mano tal y como se muestra en la fig. 6 (agarre en “V”). Al comienzo, la música realiza una introducción con tres acordes. La coreografía la podemos dividir en dos partes:

Frase A
*Comp. 1-4: Se dan 8 pasos saltados hacia la derecha y comenzando con el pie derecho.
*Comp. 5-8: Se dan ocho pasos saltados, pero hacia la izquierda. En el último se quedan mirando hacia el centro.
Frase B
En esta parte se van a ir acumulando los gestos. Cada vez que suene una nota sostenida se realiza un gesto, sumándose al anterior:
1: Se eleva el pie izquierdo (fig. 1), luego el derecho, en equilibrio.
2: Se eleva el pie izquierdo, luego el derecho. Se arrodillan con la piernaizquierda.(fig. 2).
3: Se arrodillan con la pierna derecha.(fig. 3).
4: Se apoya el codo izquierdo en el suelo.
5: Se apoya el codo derecho en el suelo (fig. 4).
6: Se apoya la nariz en el suelo.
7: Se apoyan las manos en el suelo delante de la cabeza como indica la fig. 5.

Las notas sostenidas son de duración variable a fin de sorprender a los participantes, ya que estos tienen que mantener la posición todo el tiempo que duren estas notas. Así, la música juega con los participantes.

Aquí un ejemplo de esta danza:



miércoles, 15 de marzo de 2017

Danza de las espadas


La danza de las espadas es la danza popular en honor a San Bartolomé, patrón de San Bartolomé de la Torre (Huelva). Se realiza en el contexto de las fiestas patronales que tienen lugar el 23 y 24 de Agosto de cada año, aunque también tiene lugar el 20 de enero en la procesión de San Sebastián.

Se trata de un baile que data del siglo XVI y que se remonta a los habitantes Castellonenses y Leonenses que ocuparon la localidad en siglos pasados. Las danzas de espadas conocidas también como "de desafío y tocado" se basan en movimientos militares que con el tiempo se convirtieron en ceremonias de las fiestas populares. Justamente, las fiestas patronales de San Bartolomé se encuentran registradas y documentadas en el Atlas del Patrimonio Inmaterial de Andalucía.


Estas danzas tienen una fuerte simbología religiosa y guerrera, prueba de ello es que los danzadores bailan frente a los patrones de la localidad, San Bartolomé y San Sebastián. En esta danza de mudanzas las espadas juegan un papel muy importante, las actuales son réplicas de las que se emplearon en el s.XVI.


Los danzadores, con distintos elementos que evocan el origen del baile, muestran reverencia al patrón. 


Se trata de bailes en los que sólo pueden participar hombres que se agrupan en la mayoría de los casos en un número impar y van ataviados de trajes típicos y coloridos en los que se distingue a un guía que se diferencia del resto de danzadores.


Esta danza está compuesta por integrantes que forman un grupo impar de 7 a 9 hombres (también denominado ‘coro’) destacando el maestro de danza o «cabeza» y el Rabeador, que siempre va al contrario del movimiento de los demás. Bailan al son del tamboril y la flauta con unos movimientos particulares en señal de respeto junto las imágenes. 

La danza interpretada con espadas presenta algunas figuras y mudanzas destacadas: «el arco», el «cuadrado», «rodillas», el «círculo», el «rabeador a la cabeza», el «ocho» y la «cruz». Todos los símbolos de la danza como los pasos antes señalados, la indumentaria, las espadas y la figura del Rabeador se ejemplifican de manera bastante clara en el siguiente vídeo:


Baile Chano

   El Baile Chano, Llano, Garrucha, Baile del País o simplemente Baitse (como se denomina en el antiguo dialecto leonés de las comarcas de Babia y Laciana) es el baile tradicional más antiguo de León. En una provincia tan extensa y diversa, han llegado hasta nuestros días una gran variedad de bailes populares. Como denominador común hay que destacar el carácter comunitario y social que siempre ha tenido el baile tradicional en León.  

     Musicalmente, se asienta sobre un ritmo ternario del mismo tipo que la jota pero interpretado de forma más cadenciosa. Suele carecer de estribillo, aunque en algunos casos adquiere muletillas con un número de versos variable, o incluso toma una estructura de seguidilla. El Baile Chano ha estado siempre asociado a los grandes pandeiros montañeses, aunque a finales del siglo XIX comenzó a utilizarse el acordeón para acompañar el baile. En algunos pueblos babianos se utilizó también la gaita de fole.
   
     
    El baile se desarrolla con las filas enfrentadas de hombres  y mujeres, alterna las fases de paseo lateral y brazos caídos con las fases más vivas, de braceo característico. Cada mano del baile termina con la garrucha, paso en el que el hombre trata de coger el brazo de la mujer. Al finalizar el baile, el hombre levanta a la mujer en el aire, cogiéndola por la cintura. Es lo que se conoce como “la maquila”.

    Es una danza de fiestas, romerías, bodas, filandones improvisada en la alegría colectiva  de cualquier celebración a ritmo de panderos, panderetas, castañuelas y el melódico acompañamiento del acordeón.

    El Chano extiende su zona de influencia hacia el sur, hasta las comarcas de la Ribera Leonesa, donde pierde solemnidad y los característicos paseo lateral y braceo, convirtiéndose en una especie de jota sin estribillo que se conoce como Baile Corrido o Jota Corrida . Toda esta familia de cantos arcaicos tiene en común la forma arrastrada con la que se canta la última sílaba de cada estrofa.
    La indumentaria que se emplea es el traje regional babiano, que consta del rodado, el faldón, la blusa, el mandil, las medias, el pañuelo de la cabeza y el corpiño o chal para el cuerpo.

    Copla
    Prencipiu purque premcipiu
    Prencipiu pur prencipiar
    Prencipiu purque prencipien
    Lus señores a baisar
    
   Salgan mozus a baisar
    A lus furesteirus digu
    Que lus mozus de este pueblu
    Gastan muitu siñuriu
  
     Sal a baisar buena moza
    menéyate resalada
    que la sal del mundo tienes
    ya nun te meneyas nada
 
    Vale más una babiana
    cuna falda rumendada
    que miles de siñuritas
    cuna cara empulveirada
   
    La que va pula pedrera
    cumu meneya la saya,
    si nun fora pur nusoutrus
    muitu más la meneyara.
  
     Arriméime a un pinu verde
    pur ver si me cunsulaba,
    ya el pinu cumu era verde
    de verme churar, churaba.
 
 
 

Jota de Puertollano

La jota de Puertollano, como la mayoría de sus homólogas castellanas, suele estar acompañada instrumentalmente con guitarras, bandurrias, laúdes, dulzainas y tambores.



En lo referido a la estructura de la jota, presenta múltiples similitudes con , se presentan dos posibles modelos de jota, ambas tienen una introducción instrumental que se suele repetir en los intermedios entre copla y copla. 

  • Tipo 1: A=b/B=a/A=b/B=c/A=d/B=d/A=a. Las mayúsculas indican frases musicales y las minúsculas versos octosílabos. La primera frase musical se canta con el segundo verso, la segunda con el primero, en la tercera, se repite la frase musical y la segunda literaria, etc.
  • Tipo 2: A=b/B=a/A=b/B=c/C=d/B=d/C=a.

Este tipo de danza representa de manera muy particular la riqueza y particularidad de los matices de la comarca de Puertollano, no sólo por su característica representación escenográfica, donde, aún no siendo vestimentas muy lujosas, los trajes representa una joya, ya que es totalmente artesanal y su combinación en los colores hacen de esta pieza unos de los trajes más sobrios elegantes de la comarca de Puertollano. Se utilizaba principalmente en las fiestas y también se le conocía con el nombre del "dominguero". Hay vestigios etnomusicológicos que confirman la utilización de estos ropajes en el primer tercio del siglo XIX.


Otra manera diversa de poder interpretar las danzas y ejecutarlas adecuándose al contexto socio-cultural de la comarca, es sustituir el traje de Puertollano anteriormente mencionado por el traje de minero. Este traje era utilizado por los trabajadores de la minería, hombres y mujeres, en las labores de la mina. Han sido rescatados y presentados en el certamen Nacional Homenaje al Minero que organiza esta entidad para dar realce a la forma de vida de los antepasados de los mineros.



Una de las canciones más representativas de la jota de Puertollano es La Carbonerita, canción popular que describe perfectamente la vida campechana y humilde del pueblo de Puertollano haciendo especial hincapié en su tradición minera.

Como soy carbonerita
de la mina de carbón,
traigo la cara manchada
pero muy limpio el honor.
Puertollano alegre,
y la fuente agria,
paseo de galanes, 
y jardín de damas.
Pica más minero,
pica con agallas
que en la mina dejas
parte de tu alma.
(Extracto Copla 1, La Carbonerita)

Se han recopilado cantos populares y danzas folklóricas que incluyen jotas de Puertollano en la serie "Cantos de mi tierra", donde se puede profundizar en la serie de materiales típicos en un ejercicio de recuperación de las tradiciones populares. 




ZORONGO-ZORONGO GITANO

Antiguo baile español de danza y canto que tienen alguna relación con el canto moruno. Se trata de un estilo que desde hace más de un siglo disolvió sus elementos rectores en otros géneros, desapareciendo como tal del panorama musical andaluz. Propio de la música andaluza, sin ser estrictamente un palo flamenco, su estilo andaluz permite que se aflamenque con facilidad. En su origen era un baile muy común en la época de la tonadilla escénica, en auge desde el último tercio del siglo XVII hasta mediado del XIX. 

Algunas teorías dicen que es un derivado de la Zarabanda pero con la diferencia fundamental de que este era honesto y sencillo. Es decir, que la gente no aficionada a los bailes provocativos francamente inmorales optaron por bailar la zarabanda adecentando los movimientos y sus detalles. Lo bailaban especialmente los gitanos.

Hay que distinguir el llamado zorongo gitano. Este fue uno de los bailes gitanos que gozo de más popularidad en el XVIII. En fiestas populares particulares, a la puerta de ventorros, los actores entran y salen en escena cantando y bailando el zorongo al son de guitarras, bandurrias y vihuelas. Pero su ejecución estaba reservada especialmente a los gitanos, que imprimían a este baile un sello particular.

Su nombre ser debe a que en la letra de uno de los primeros zorongos aparecen a modo de estribillo esta palabra (¡Ay, zorongo, zorongo, zorongo!”). Se hizo muy popular en las agrupaciones zámbricas del Sacromonte de Granada.


El zorongo bailado por la “Perla” en el Sacromonte es uno de los testimonios más expresivos que tenemos. Acompañada por el son de un pandero que tocaba una gitana vieja. «La Perla salió a bailar. La bailarina enajenada por su éxito, redoblaba su agilidad, y pronto sus cabellos negros, destrezándose, flotaron desparramados sobre sus morenos hombros. Un joven gitano se lanzó al lado de la Perla otras dos parejas hicieron otro tanto, y el baile no tardó en hacerse general. Las parejas se unían y se separaban para volver a unirse de nuevo. Los bailadores, electrizados por los aplausos de los gitanos y por los nuestros que no se los escatimábamos continuaron de aquel modo durante un buen rato».

Se caracteriza por su métrica ternaria. El zorongo más  conocido es el que La Argentinita y Federico García Lorca grabaron al canto y al piano respectivamente en 1931 en sus “Canciones populares españolas”: Zorongo gitano, Los cuatro muleros, Anda Jaleo, En el Café de Chinitas, Las tres hojas, Los Mozos de Monleón, Los Pelegrinitos, Nana de Sevillana, Sevillanas del siglo XVIII y Las morillas de Jaén. En todas ellas la Argentinita puso la voz, el zapateado y las castañuelas y Federico la acompaña al piano. Solo en una de ellas, Anda jaleo, se escucha un acompañamiento orquestal.  El éxito de estas grabaciones realizadas por la discográfica La Voz de su Amo fue inmediato y desde entonces estas canciones son obras clave del cancionero tradicional.

ZORONGO GITANO (letra de Federico García Lorca)

Tengo los ojos azules,
tengo los ojos azules,
y el coranzoncito igual
que la cresta de la lumbre.
 
De noche me salgo al patio
y me harto de llorar
de ver que te quiero tanto
y tú no me quieres ná.
 
Esta gitana está loca,
loca que la van a atar;
que lo que seña de noche
quiere que sea verdad.